Gabriel Arguimbau, el “Rey de la langosta”

La fascinant història de Gabriel Arguimbau Ferrer, un ciutadallenc que va arribar a ser conegut a Alghero com “El Rey de la Langosta”. Fa quasi dos anys, el diari digital Menorca al día es va fer ressò d’aquesta història, L’Alguer tiene un ‘rey de la langosta’ que es menorquín: Gabriel Arguimbau Ferrer, amb motiu de la publicació d’un treball d’Alberto Coll Arredondo a les “Publicacions des Born”. Per altra banda, Llorenç Mercadal mos va posar de manifest que l’abril de 2017, Carlo Catardi, que ha escrit sobre la història de la Marina de l’Alghero, va publicar un complert i interessant l’article sobre el personatge i la seua influènia en la vida dels habitants d’aquella zona: Il marinaio di Minorca. Una storia di mare, di aragoste e di pescatori algheresi (El marinero de Menorca. Una historia de mar, de langostas y de pescadores). Ara, Diletta Fraizzoli, del portal web Isola di Minorca, ha traduit l’article de Catardi al castellà.

Després d’algunes consideracions sobre la història de la Marina, i l’activitat pesquera i comercial de l’Alghero, Carlo Catardi entra de ple a explicar la interesantíssima història del nostre paisà, Gabriel Arguimbau:

“La suerte cambió cuando, como escribiría Conrad, “un hombre de las islas llegó del mar”. Era joven, rubio y alto, un joven que bien se adaptaría a la descripción del protagonista de una canción del cantautor italiano Lucio Dalla: Si diceva che era un bell’uomo, veniva dal mare, parlava un’altra lingua però sapeva amare” (decían que era un hombre guapo, venía del mar, hablaba otro idioma pero sabía amar, ndt). El joven era Gabriel Arguinbau, un menorquín de Ciutadella que llegó a Alghero a finales del siglo XIX. Gabriel, miembro de una de las importantes y buenas familias de Ciutadella, tenía poco más de veinte años y era ya un experto marinero Parece ser que tuvo una relación un poco turbulenta con una joven de Menorca y que por eso su padre le aconsejó irse de la isla durante un tiempo. Gabriel llegó a Alghero por casualidad, pero se dió cuenta enseguida de que allí la riqueza del mar era muy subvalorada, y que nadie hasta ese momento había pensado en la pesca de la langosta, reina del Mediterráneo y abundante en Cerdeña.

Su mentalidad de emprendedor, el saber hablar todos los idiomas del Mediterráneo Occidental y sus conocimientos sobre el sector náutico le permitieron convencer a los pescadores locales (famosos por ser solitarios y individualistas) a emprender algo que se entendió como una verdadera hazaña: colaborar entre ellos e irse a trabajar lejos, dejando sus casas en Alghero durante toda la temporada de pesca (…)”

Pots llegir i descarregar-te l’article complert, traduit al castellà, aquí: El marinero de Menorca. Una historia de mar, de langostas y de pescadores

Fotos de la colecció de la Família Arguimbau de Ciutadella

,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: