Can Burdó de Fornells, y su caldera de langosta, por Margarita Caules

“La fama y el prestigio del más delicado plató de la gastronomía menorquina, la caldera de langosta, ha sido, y continúa siendo, preocupación principal permanente, desde hace nada más y nada menos que 104 años, de una familia que guarda celosamente los secretos de su condimentación.

Si alguien ha degustado por una sola vez la excepcional caldereta de langosta de Can Burdó, en Fornells, sabe a ciencia cierta que se queda muy corto si al ponderar sus excelencias se limita a decir que es “bocato di cardinale”. En sus recomendaciones a los amigos que vengan a pasar unos días a Menorca no dejarán de indicarles una escapada a Fornells, para sentarse en una mesa de Can Burdó en cuya cocina a diario se procede a la condimentación de la caldereta de langosta que ha dado y sigue dando fama y prestigio a la gastronomía menorquina; y lo siguen haciendo tal como lo acertara, hace 104 años, al fundador de la dinastía de los “Burdó”, en una especie de rito que inexorablemente y de una forma siempre igual se va repitiendo, para satisfacción de quienes allí acuden, que así pueden ver ampliamente satisfechas las más severas exigencias que puedan presentar los finos paladares, a la vez que también, y esto es no solo importante sino de suma trascendencia, para mantener el buen nombre de la Casa. Porque Can Burdó, pese a todo, ya ante todo, nunca ha demostrado afanes de sensacionalismo o deseos de desarrollo desorbitado sino que simple y llanamente se afanan y trabajan para que hoy como ayer, y mañana como hoy, su caldera de langosta sea siempre igual.

Durante la temporada de la pesca de la langosta, y durante algún tiempo después de haberse decretado la veda, gracias a los viveros propios que sostiene la Casa, Can Burdó es una especie de Mesa a la que acuden los buenos gourmets de la Isla y una gran cantidad de forasteros, principalmente de los que nos visitan durante el verano, siendo bastantes los que, avisados por la aglomeración de clientes que puedan encontrar, no dudan en concertar anticipadamente el día en que tranquilamente y con la seguridad del más esmerado de los servicios, pueden acudir a Fornells para satisfacer sus apetencias de probar lo mejor de la gastronomía menorquina: la caldereta de langosta.

Decíamos al principio que desde hace 104 años la dinastía de los “Burdó” guarda celosamente los secretos de la buena condimentación de la caldereta de langosta. Y ello lo vienen consiguiendo hasta tal punto que, a pesar de los esfuerzos y tentativas de muchos cocineros, hasta el presente, y a pesar de que en muchos otros lugares de la isla se sirve también la caldereta de langosta, nadie ha sido capaz de acertar con la magistral receta, y quien una sola vez la ha probado en Can Burdó, lleva en sí el convencimiento de que la suya resulta inimitable”

Este es uno de los capítulos (escrito el 1 de junio de 1978) del libro “Can Burdó de Fornells”, de Margarita Caules Ametller, publicado en el mes de Abril de 2016, y que puedes encontrar en las librerías, para conocer mucho más sobre Fornells, Can Burdó, el restaurante más antiguo de Menorca, y su caldera de langosta.

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